Si tenemos claro que el activo más importante de una empresa son las personas que trabajan en ella, velemos por su seguridad.

¿A que no nos hacemos estas preguntas cuando de lo que estamos hablando son los mantenimientos preventivos de las máquinas que se utilizan, por ejemplo, en la parte productiva de la organización?

La respuesta es… No.

Estas cuestiones no se llegan siquiera a plantear porque relacionamos, parada de equipo o máquina a parada de producción, incumplimiento de fecha de entrega de pedido y finalmente disminución del beneficio sobre venta.

Por tanto, si afecta a toda la estructura en su conjunto, se deberá abordar un plan transversal de implantación y desarrollo para que sea efectivo y beneficioso en su globalidad.

Bien es cierto que el grado y seriedad en la implicación por este tema varia, en muchas ocasiones, de forma directamente proporcional al tamaño de la empresa (aunque no siempre es así).

No es lo mismo “observar” este asunto desde el enfoque de una empresa de clase mundial que desde una pyme o micro-pyme ya que en el primero de los casos, los medios económicos y humanos suelen ser más elevados pero también el grado de repercusión por su incumplimiento.

También es cierto que una gran empresa incluso tendrá un responsable de PRL en su plantilla que únicamente se ocupará de este tema, aspecto este que es más difícil encontrar en las pymes que suelen subcontratar el diseño de un programa PRL y de su formación correspondiente a personal externo a su organización.

Riesgos en dos categorías fundamentales

Focalizando un poco más el origen de los riesgos podemos categorizar la mayor probabilidad de siniestro en dos grandes bloques de nuestra logística: Almacén y Distribución/Reparto.

Almacén

Los riesgos en el almacén están centrados en: caídas (a distintos niveles), pisadas sobre objetos (materiales o herramientas en lugares de paso), tropiezos (con la misma casuística que las pisadas), exposición a temperaturas extremas (trabajar tanto a muy bajas como a altas temperaturas afecta a la atención del empleado), incendios o explosiones (sobre todo si lo que se almacena es material inflamable o únicamente combustibles para mantenimiento de limpieza de maquinaria), y golpes contra elementos de sustentación (estanterías y otros equipos móviles: transpaletas, carretillas, etc.,).

Distribución/Reparto

Muchos de los riesgos se pueden materializar realizando actividades similares a las del almacén pero desde o hacía el vehículo de transporte.

Podemos encontrarnos por tanto con: caídas (desde la caja del camión), tropiezos (dentro de la caja y fuera del camión durante el reparto), golpes (con la mercancía en la carga o descarga, con otros elementos móviles con los que se comparte espacio (transpaletas, carretillas, etc.,), riesgos propios de la conducción (accidente de tráfico, fatiga y estrés al volante, exceso de ruido, etc.,).

No se pretende que este post describa de manera pormenorizada todos los riesgos asociados a cada actividad logística y lo que se ha resumido es el conjunto de riesgos más importantes dentro de una práctica logística típica y habitual dentro de una organización.

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